<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Publishing DTD with OASIS Tables with MathML3 v1.1 20151215//EN" "JATS-journalpublishing-oasis-article1-mathml3.dtd">
<article article-type="research-article" dtd-version="1.1" xml:lang="es" xmlns:ali="http://www.niso.org/schemas/ali/1.0/" xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
	<front>
		<journal-meta>
			<journal-id journal-id-type="publisher-id">IC</journal-id>
			<journal-title-group>
				<journal-title>Informes de la Construcci&#xf3;n</journal-title>
				<abbrev-journal-title abbrev-type="publisher">Inf. constr.</abbrev-journal-title>
			</journal-title-group>
			<issn publication-format="electronic">1988-3234</issn>
			<issn-l>0020-0883</issn-l>
			<publisher>
				<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cient&#xed;ficas</publisher-name>
			</publisher>
		</journal-meta>
		<article-meta>
			<article-id pub-id-type="publisher-id">ic.86710</article-id>
			<article-id pub-id-type="doi">10.3989/ic.86710</article-id>
			<article-categories>
				<subj-group subj-group-type="heading">
					<subject>Art&#xed;culos</subject>
				</subj-group>
			</article-categories>
			<title-group>
				<article-title>Uso y percepci&#xf3;n de las viviendas flexibles de Aranguren y Gallegos en Carabanchel</article-title>
				<trans-title-group xml:lang="en">
					<trans-title>Use and perception of the Carabanchel flexible housing, by Aranguren &amp; Gallegos architects</trans-title>
				</trans-title-group>
			</title-group>
			<contrib-group>
				<contrib contrib-type="author" corresp="yes">
					<contrib-id contrib-id-type="orcid">https://orcid.org/0000-0002-2020-2094</contrib-id>
					<name>
						<surname>Soler Montellano</surname>
						<given-names>Agat&#xe1;ngelo</given-names>
					</name>
					<degrees>Dr. Arquitecto</degrees>
					<role>Profesor Ayudante Doctor</role>
					<email xlink:href="agatangelo.soler@upm.es">agatangelo.soler@upm.es</email>
					<aff id="aff1"><institution>Universidad Polit&#xe9;cnica de Madrid</institution>, <addr-line>Madrid</addr-line> (<country>Espa&#xf1;a</country>).</aff>
				</contrib>
			</contrib-group>
			<pub-date pub-type="epub">
				<day>30</day>
				<month>03</month>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<pub-date pub-type="collection">
				<month>06</month>
				<year>2022</year>
			</pub-date>
			<volume>74</volume>
			<issue>566</issue>
			<elocation-id>e450</elocation-id>
			<history>
				<date date-type="received">
					<day>12</day>
					<month>01</month>
					<year>2021</year>
				</date>
				<date date-type="accepted">
					<day>22</day>
					<month>11</month>
					<year>2021</year>
				</date>
				<date date-type="pub">
					<day>30</day>
					<month>05</month>
					<year>2022</year>
				</date>
			</history>
			<permissions>
				<copyright-statement>&#xa9; 2022 CSIC</copyright-statement>
				<copyright-year>2022</copyright-year>
				<license license-type="open-access" xlink:href="https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/">
					<license-p>Este es un art&#xed;culo de acceso abierto distribuido bajo los t&#xe9;rminos de la licencia de uso y distribuci&#xf3;n Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0).</license-p>
				</license>
			</permissions>
			<self-uri xlink:href="http://informesdelaconstruccion.revistas.csic.es/index.php/informesdelaconstruccion/article/view/XXXX/XXXX"/>
			<abstract>
				<title>Resumen</title>
				<p>Este art&#xed;culo recoge el estudio realizado en las viviendas flexibles de Carabanchel (Madrid), de los arquitectos Aranguren y Gallegos. Se trata de una evaluaci&#xf3;n pos-ocupaci&#xf3;n del edificio que ofrece informaci&#xf3;n relevante acerca de la experiencia real de los usuarios, de su interacci&#xf3;n con la arquitectura flexible del proyecto, y de las fortalezas y debilidades de la flexibilidad en el contexto espa&#xf1;ol. El objetivo &#xfa;ltimo del trabajo es saber si las estrategias flexibles del proyecto ofrecen en la pr&#xe1;ctica m&#xe1;s libertad de uso del espacio dom&#xe9;stico a las familias, y bajo qu&#xe9; condiciones estas estrategias podr&#xed;an ser replicadas en nuevas promociones de vivienda. La presencia y la edad de los hijos, el nivel educativo de los propietarios, y el sistema de adjudicaci&#xf3;n de las viviendas se revelan como factores cr&#xed;ticos para determinar la actitud (a favor o en contra) de los usuarios con respecto a la flexibilidad.</p>
			</abstract>
			<trans-abstract xml:lang="en">
				<title>Abstract</title>
				<p>This paper shows the study of the experimentally flexible housing project in Carabanchel (Madrid) by architects Aranguren &amp; Gallegos. This Post-Occupancy Evaluation offers relevant information concerning real-life experience of the users, their interaction with the flexible architecture of the project and the strengths and weaknesses of flexibility within the Spanish context. The final aim of this research work is to know if the flexible strategies implemented in this project offer in practice more freedom in the use of the apartments, and under what conditions these strategies could be replicated (or not) in new housing projects. The presence and the age of children, the education level and the housing allocation system prove to be critical factors in determining people&#x2019;s attitudes towards flexibility (pro or against).</p>
			</trans-abstract>
			<kwd-group>
				<kwd>vivienda flexible</kwd>
				<kwd>flexibilidad</kwd>
				<kwd>vivienda social</kwd>
				<kwd>evaluaci&#xf3;n pos-ocupaci&#xf3;n</kwd>
				<kwd>Aranguren y Gallegos</kwd>
				<kwd>Carabanchel</kwd>
			</kwd-group>
			<kwd-group xml:lang="en">
				<kwd>flexible housing</kwd>
				<kwd>flexibility</kwd>
				<kwd>social housing</kwd>
				<kwd>post-occupancy evaluation</kwd>
				<kwd>Aranguren &amp; Gallegos</kwd>
				<kwd>Carabanchel</kwd>
			</kwd-group>
			<counts>
				<fig-count count="10"/>
				<table-count count="0"/>
				<equation-count count="0"/>
				<ref-count count="16"/>
				<page-count count="12"/>
			</counts>
		</article-meta>
	</front>
	<body>
		<sec id="sec1" sec-type="intro">
			<label>1.</label>
			<title>Introducci&#xf3;n</title>
			<p>Durante los periodos de bonanza, la arquitectura suele ser una variable de segundo orden en la valoraci&#xf3;n de una vivienda. La ubicaci&#xf3;n y el precio son los factores fundamentales, fuertemente interconectados, que mueven el mercado inmobiliario. En los periodos de crisis, sin embargo, cobran importancia las revisiones cr&#xed;ticas de nuestros modos de vida, nuestros h&#xe1;bitos de consumo y el medio que habitamos. As&#xed; ha ocurrido durante los &#xfa;ltimos meses, desde el inicio del confinamiento global en marzo de 2020, con respecto a la forma de nuestras viviendas. Obligados a desarrollar todas las actividades diarias en el interior de nuestros hogares, que se han vistos puestos a prueba como quiz&#xe1; nunca antes en la historia, han surgido numerosas voces que criticaban aspectos como la escasez de espacio, la falta de terrazas y balcones, los problemas de privacidad o la dificultad de conciliar en un mismo &#xe1;mbito la vida privada y el trabajo, la familia y las relaciones sociales.</p>
			<p>Por fin, la arquitectura en el centro de la discusi&#xf3;n. Y especialmente la flexibilidad del espacio dom&#xe9;stico, que ha sido uno de los mantras de este tiempo nuevo de relaciones telem&#xe1;ticas y compras a domicilio. El protagonismo de la flexibilidad no es nuevo, sino que aparece y desaparece al hilo de las crisis econ&#xf3;micas (<xref ref-type="bibr" rid="B1">1</xref>) gracias a su propuesta supuestamente liberadora: una vivienda flexible es aquella capaz de adaptarse de manera inmediata o a lo largo del tiempo a las diferentes necesidades y modos de vida de sus usuarios (<xref ref-type="bibr" rid="B2">2</xref>). Esta cualidad, que ha sido llamada de muchas maneras diferentes -flexibilidad, adaptabilidad, variabilidad, etc.-, es objeto de estudio como campo disciplinar particular desde la d&#xe9;cada de los cincuenta del siglo pasado. Sin embargo, se trata todav&#xed;a hoy de una estrategia sin explotar de manera sistem&#xe1;tica en el mercado de vivienda. Algunas de las razones que explican su falta de &#xe9;xito en nuestro pa&#xed;s dependen m&#xe1;s del contexto institucional y mercantil en el que se desarrolla la industria de la vivienda que de la propia arquitectura. Se trata por ejemplo de limitaciones normativas, econ&#xf3;micas y t&#xe9;cnicas (<xref ref-type="bibr" rid="B3">3</xref>), o de la enorme preponderancia de los mercados de vivienda libre y vivienda en r&#xe9;gimen de venta sobre los de vivienda protegida y alquiler<xref ref-type="fn" rid="fn1">
					<sup>1</sup>
				</xref>.</p>
			<p>Sin embargo, el mayor obst&#xe1;culo para arquitectos y promotores a la hora de considerar la flexibilidad es la falta de un conocimiento experimental y veraz acerca de su comportamiento y su eficacia: c&#xf3;mo se utilizan, c&#xf3;mo influyen en la vida de las familias, cu&#xe1;les son las ventajas y desventajas de las diferentes estrategias de dise&#xf1;o flexible. La falta de trabajos de evaluaci&#xf3;n de los escasos ejemplos construidos en nuestro pa&#xed;s mantiene estos casos como prototipos, es decir, <italic>&#x201c;espacios y sistemas articulados de maneras novedosas con resultados potencialmente impredecibles&#x201d;</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B6">6</xref>) de los que resulta muy dif&#xed;cil extraer lecciones o sacar conclusiones. </p>
			<p>Uno de estos ejemplos es el edificio de viviendas sociales en el distrito madrile&#xf1;o de Carabanchel, de los arquitectos Aranguren y Gallegos. Este art&#xed;culo responde a las dos preguntas que motivaron la investigaci&#xf3;n en este c&#xe9;lebre edificio. En primer lugar, <italic>&#xbf;permite la flexibilidad m&#xe1;s libertad en el uso del espacio dom&#xe9;stico y en la organizaci&#xf3;n de la vida privada?</italic> Y segundo, <italic>&#xbf;podemos implementar de manera general los elementos flexibles utilizados en este proyecto en nuevas promociones de vivienda p&#xfa;blica?</italic> Para ello, el estudio explora los distintos modos de vida existentes en el edificio y desvela los pros y los contras de sus estrategias flexibles, a trav&#xe9;s de la experiencia de los usuarios. </p>
			<p>El presente an&#xe1;lisis forma parte de una serie de trabajos de evaluaci&#xf3;n<xref ref-type="fn" rid="fn2">
					<sup>2</sup>
				</xref> (<xref ref-type="bibr" rid="B8">8</xref>) que estudian por primera vez el uso de la vivienda flexible en Espa&#xf1;a.</p>
		</sec>
		<sec id="sec2">
			<label>2.</label>
			<title>Estudio del proyecto de Carabanchel</title>
			<sec id="sec2.1">
				<label>2.1.</label>
				<title>Un valioso caso de vivienda flexible</title>
				<p>El edificio fue inaugurado en 2004. El proyecto gan&#xf3; un concurso p&#xfa;blico de ideas convocado por la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS). Originalmente, el programa del concurso describ&#xed;a un edificio de viviendas de alquiler para j&#xf3;venes. Sin embargo, tras el concurso cambi&#xf3; el car&#xe1;cter de la promoci&#xf3;n, que pas&#xf3; a ser de venta. El edificio consta de 20 viviendas convencionales en la primera planta y 44 viviendas flexibles en las plantas segunda y tercera (<xref ref-type="fig" rid="f1">figura 1</xref>), repartidas en tres tipos: 16 viviendas de dos dormitorios, 24 de tres dormitorios y 4 de cuatro dormitorios. Sus superficies &#xfa;tiles son, respectivamente, 68 m<sup>2</sup>, 81 m<sup>2</sup> y 99 m<sup>2</sup>.</p>
				<fig id="f1">
					<label>Figura 1</label>
					<caption>
						<title>Planta tipo del edificio.</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-1" xlink:href="IC-74-566-e450-gf1.png"/>
					<attrib>Fuente: Aranguren y Gallegos.</attrib>
				</fig>
				<p>Las viviendas flexibles de Carabanchel forman parte de una tradici&#xf3;n bien asentada en la arquitectura moderna. Por una parte, se basan en el planteamiento funcionalista de espacios jerarquizados de uso espec&#xed;fico, tal como describen las normas de dise&#xf1;o de la vivienda social en Madrid (<xref ref-type="bibr" rid="B9">9</xref>). Y por otra parte, incluyen elementos espec&#xed;ficos que permiten modificar la forma de los espacios de la casa: en primer lugar, las estancias est&#xe1;n separadas con tabiques plegables que permiten unir o dividir todo el espacio habitable. Segundo, el forjado bajo el pasillo y las piezas de servicio (cocina, ba&#xf1;os y armarios) est&#xe1; elevado con respecto al del cuarto de estar y los dormitorios. </p>
				<p>Esta diferencia de altura permite a los usuarios guardar las camas bajo la losa del pasillo durante el d&#xed;a, haciendo posible un uso despejado del espacio una vez que los tabiques se han plegado (<xref ref-type="fig" rid="f2">figura 2</xref>). Aranguren y Gallegos adoptan as&#xed; el inter&#xe9;s de Mies van der Rohe, quien explicaba que, si s&#xf3;lo la cocina y los ba&#xf1;os son fijos debido a sus sistemas espec&#xed;ficos de instalaciones, y el resto del espacio habitable se divide con particiones m&#xf3;viles, entonces todas las necesidades espaciales de los diferentes tipos de usuarios pueden ser atendidas (<xref ref-type="bibr" rid="B10">10</xref>).</p>
				<fig id="f2">
					<label>Figura 2</label>
					<caption>
						<title>Principales elementos flexibles del proyecto: tabiques plegables y pasillo elevado.</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-2" xlink:href="IC-74-566-e450-gf2.png"/>
					<attrib>Fotos: Eduardo S&#xe1;nchez.</attrib>
				</fig>
				<p>Las intenciones originales del equipo de arquitectos eran <italic>&#x201c;reinventar el espacio dom&#xe9;stico; convertir, a trav&#xe9;s de elementos-mueble, el espacio peque&#xf1;o en grande, en lugar transformable&#x201d;</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B11">11</xref>). Quer&#xed;an responder a la complejidad de la sociedad madrile&#xf1;a con un edificio de viviendas asequibles y espacios dom&#xe9;sticos mutables. Plantearon las posibles variaciones del espacio a partir de un ciclo de 24 horas: a lo largo del d&#xed;a, durante las horas de m&#xe1;s intensa actividad, la posibilidad de usar la superficie del piso como un &#xfa;nico espacio para diferentes funciones (trabajo, ocio, encuentros, ejercicio, fiestas, etc.); de noche, la compartimentaci&#xf3;n del espacio para formar dormitorios independientes (<xref ref-type="fig" rid="f3">figura 3</xref>).</p>
				<fig id="f3">
					<label>Figura 3</label>
					<caption>
						<title>Vivienda de tres dormitorios (cerrada y abierta).</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-3" xlink:href="IC-74-566-e450-gf3.png"/>
					<attrib>Fuente: Aranguren y Gallegos.</attrib>
				</fig>
				<p>Salvo las viviendas de cuatro dormitorios, que son pasantes, todas las dem&#xe1;s tienen una sola orientaci&#xf3;n. Los arquitectos argumentaban que la continuidad espacial hace innecesaria la ventilaci&#xf3;n cruzada. La disposici&#xf3;n de cuatro viviendas por planta alrededor de cada n&#xfa;cleo de escaleras reduce el ratio entre superficies &#xfa;tiles y construidas y aumenta la rentabilidad de la promoci&#xf3;n. Adem&#xe1;s, las ventanas no tienen persianas; unos paneles deslizantes de aluminio instalados en las fachadas exteriores protegen parcialmente las habitaciones de la luz y las miradas curiosas. Los armarios no abren hacia los dormitorios, sino hacia el pasillo. Las unidades de escaleras que dan acceso a cada habitaci&#xf3;n est&#xe1;n hechas de madera y no se anclan al suelo, sino que pueden desplazarse para acceder al espacio bajo la losa del pasillo. </p>
				<p>Las viviendas se disponen a lo largo del per&#xed;metro de la parcela, conformando un patio central al que, en el momento de realizar este estudio, pod&#xed;a accederse libremente desde la calle. El cerramiento del edificio se construye con bloques prefabricados de GRC en color gris, por lo que destaca entre los edificios vecinos: un conjunto de promociones privadas de viviendas en bloques convencionales, con fachadas de ladrillo visto, miradores y parcelas valladas. Seg&#xfa;n los vecinos el edificio es conocido en el barrio como <italic>el b&#xfa;nker</italic> (<xref ref-type="fig" rid="f4">figura 4</xref>).</p>
				<fig id="f4">
					<label>Figura 4</label>
					<caption>
						<title>Patio interior de manzana.</title>
						<p>Imagen del autor.</p>
					</caption>
					<graphic id="gra-4" xlink:href="IC-74-566-e450-gf4.png"/>
				</fig>
			</sec>
			<sec id="sec2.2">
				<label>2.2.</label>
				<title>M&#xe9;todo de trabajo</title>
				<p>Las caracter&#xed;sticas de esta propuesta, &#xfa;nica en el mercado de vivienda, convierten el edificio en un valioso objeto de estudio a trav&#xe9;s de lo que en el mundo anglosaj&#xf3;n se conoce como <italic>post-occupancy evaluation</italic> o POE;<xref ref-type="fn" rid="fn3">
						<sup>3</sup>
					</xref> para comparar la propuesta arquitect&#xf3;nica con el uso real de los habitantes, y conocer sus ventajas, sus desventajas, y su capacidad de adaptaci&#xf3;n a las necesidades de sus usuarios. El objetivo final es obtener un conocimiento experimental del valor y el uso real de las estrategias flexibles implementadas en este edificio, de cara a su posible utilizaci&#xf3;n en nuevos proyectos de vivienda social.</p>
				<p>Dado el reducido n&#xfa;mero de unidades flexibles existentes en el parque de viviendas p&#xfa;blicas en Madrid, esta investigaci&#xf3;n se centra en el an&#xe1;lisis cualitativo, y no puramente estad&#xed;stico, de los datos extra&#xed;dos del estudio. El estudio de cada una de las viviendas y de sus habitantes ha aportado informaci&#xf3;n original, nueva y relevante acerca del comportamiento de estos espacios flexibles. Este enfoque cualitativo se encuadra dentro de los trabajos de <italic>&#xe9;valuation socio-architecturale</italic> propios de la POE francesa, especialmente ligada al estudio de proyectos experimentales de vivienda. Las referencias metodol&#xf3;gicas de la investigaci&#xf3;n son los trabajos de autores como Monique Eleb (<xref ref-type="bibr" rid="B13">13</xref>) y Jean-Michel L&#xe9;ger (<xref ref-type="bibr" rid="B14">14</xref>), quien amablemente guio las bases de este estudio durante una estancia de investigaci&#xf3;n en el IPRAUS (Institut Parisien de Recherche: Architecture, Urbanistique, Soci&#xe9;t&#xe9;), laboratorio asociado al CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique)<xref ref-type="fn" rid="fn4">
						<sup>4</sup>
					</xref>.</p>
				<p>El estudio parte de una serie de entrevistas personales a los usuarios, fotograf&#xed;as y planos que muestran el estado original de cada vivienda, las obras de reforma realizadas, y la evoluci&#xf3;n de su organizaci&#xf3;n espacial y su uso. Las entrevistas fueron realizadas con un cuaderno de notas, grabadora de voz y c&#xe1;mara fotogr&#xe1;fica, y tuvieron una duraci&#xf3;n aproximada de media hora. El guion de las entrevistas inclu&#xed;a entre 52 y 57 preguntas de respuesta abierta, concernientes a la comparaci&#xf3;n entre vivienda flexible y convencional, a la vida en com&#xfa;n, a la imagen del edificio y sus espacios comunes, al balance de los a&#xf1;os pasados en el edificio, y a la situaci&#xf3;n familiar y profesional de los usuarios.</p>
				<p>Entre los 44 propietarios de las viviendas flexibles existentes en el edificio, 18 completaron entrevista, 8 rechazaron colaborar con el estudio, y 18 no respondieron a la convocatoria realizada por correo, ni a las visitas realizadas tanto en d&#xed;as laborables como en fin de semana. Seg&#xfa;n los comentarios de los residentes, existen apartamentos vac&#xed;os; sus propietarios viven en otro lugar, pero no pueden alquilarlos o venderlos antes del plazo estipulado por las condiciones de venta de la vivienda p&#xfa;blica. De los 18 hogares estudiados, 9 mantienen la planta flexible original (a partir de ahora los llamaremos &#x201c;F&#x201d;) y 9 familias reformaron sus viviendas buscando un planteamiento convencional (a partir de ahora los llamaremos &#x201c;C&#x201d;). Para ello, sustituyeron los tabiques plegables por particiones fijas. En los bloques de preguntas acerca de la configuraci&#xf3;n espacial de las viviendas y la organizaci&#xf3;n de las familias, los datos recogidos hacen referencia a las familias en su conjunto (9C y 9F). En los dos &#xfa;ltimos bloques, donde se planteaban a los usuarios cuestiones acerca de su experiencia en las viviendas y su opini&#xf3;n de los espacios comunes y la imagen del edificio (apartados 4.5 y 4.6), las respuestas de cada uno de los habitantes entrevistados, todos adultos, han sido incluidas en el estudio. A veces, miembros de la misma familia contestaban a las mismas preguntas de manera diferente.</p>
				<p>Los resultados del estudio se muestran en este art&#xed;culo con las siguientes abreviaciones: F, viviendas que se mantienen flexibles; C, viviendas convencionalizadas. Por extensi&#xf3;n, F y C referir&#xe1;n tambi&#xe9;n a los usuarios de unas y otras viviendas. Entre todos los datos obtenidos, los que se muestran a continuaci&#xf3;n son los m&#xe1;s relevantes; aquellos que muestran una divergencia significativa en la manera en que los usuarios perciben y utilizan sus viviendas.</p>
			</sec>
		</sec>
		<sec id="sec3">
			<label>3.</label>
			<title>Los habitantes del edificio</title>
			<sec id="sec3.1">
				<label>3.1.</label>
				<title>El proceso de adjudicaci&#xf3;n de viviendas</title>
				<p>Seg&#xfa;n el sistema de adjudicaci&#xf3;n propio de la EMVS, los pisos fueron sorteados entre las personas inscritas en la bolsa de demandantes de la instituci&#xf3;n. Los periodos de espera de los usuarios antes de conseguir una vivienda fueron variados -meses en algunos casos, a&#xf1;os en otros. Una vez que los usuarios fueron declarados ganadores por sorteo, tuvieron derecho a aceptar y ejecutar la compra de la vivienda designada para ellos o, por el contrario, rechazarla -la EMVS les permit&#xed;a rechazar una &#xfa;nica vez el resultado de un sorteo antes de ser excluidos de la bolsa de demandantes. Seg&#xfa;n las declaraciones de los adjudicatarios entrevistados, para ejecutar la compra tuvieron que depositar una entrada de unos 30.000 euros antes de ver la vivienda ni los planos, es decir, teniendo &#xfa;nicamente informaci&#xf3;n de la superficie &#xfa;til del piso, la ubicaci&#xf3;n de la parcela y el precio total. Compraron su vivienda sin conocer el n&#xfa;mero, el tama&#xf1;o o la forma de las habitaciones, ni la orientaci&#xf3;n de las ventanas, ni las caracter&#xed;sticas t&#xe9;cnicas de las instalaciones del edificio. En palabras de dos usuarios:</p>
				<disp-quote>
					<p>
						<italic>&#x201c;[&#x2026;] fue la &#xe9;poca del boom de la vivienda. Estaban car&#xed;simas, entonces claro, te toca esto y no vas a decir que no, est&#xe1; clar&#xed;simo.</italic> -&#xbf;Conoc&#xed;an las caracter&#xed;sticas de la vivienda antes de tomar la decisi&#xf3;n?- <italic>No, no te dejan ver nada. Hacen un sorteo luego del piso que te toca y despu&#xe9;s de eso tienes que ir a llevar el dinero. No te dejan ni verlo ni nada.&#x201d;</italic>
					</p>
					<p>
						<italic>&#x201c;Horrible. No me gust&#xf3;. De hecho lo iba a devolver, porque a nosotros, incluso antes de conocer el edificio, la EMVS nos oblig&#xf3; a pagar 30.000 euros, sin haber conocido el edificio, ni la zona, ni planos, ni nada. Entonces, yo lo solicit&#xe9; al banco y me dio el dinero; lo aportamos y cuando conoc&#xed; el piso, lo primero que hice fue ir al banco, a decir que quer&#xed;a devolverlo y no seguir adelante. Y el director, que es muy amigo m&#xed;o y lo conozco de hace mucho tiempo, me dijo &#x2018;si en realidad t&#xfa; no est&#xe1;s comprando el edificio en s&#xed;, lo que es el departamento construido, sino que est&#xe1;s comprando el terreno&#x2019;. Entre una persona y otra dije, bueno, y me he quedado aqu&#xed;.&#x201d;</italic>
					</p>
				</disp-quote>
				<p>Actualmente, la EMVS no mantiene contacto con los propietarios ni ejerce control alguno sobre el edificio.</p>
			</sec>
			<sec id="sec3.2">
				<label>3.2.</label>
				<title>Situaci&#xf3;n familiar</title>
				<p>La nomenclatura que se utilizado para designar las viviendas estudiadas sigue esta estructura: una letra may&#xfa;scula que las identifica en orden alfab&#xe9;tico (A, B, C, etc.), una letra min&#xfa;scula para se&#xf1;alar si el apartamento mantiene la planta flexible (f) o si se ha convencionalizado (c); y el n&#xfa;mero de dormitorios (2, 3 o 4). Las distribuciones, el amueblamiento y el uso de cada vivienda en la actualidad se muestran en las <xref ref-type="fig" rid="f5">figuras 5</xref> y <xref ref-type="fig" rid="f6">6</xref> (p&#xe1;ginas siguientes).</p>
				<fig id="f5">
					<label>Figura 5</label>
					<caption>
						<title>Organizaci&#xf3;n espacial y amueblamiento de las viviendas estudiadas.</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-5" xlink:href="IC-74-566-e450-gf5.png"/>
					<attrib>Dibujos del autor.</attrib>
				</fig>
				<fig id="f6">
					<label>Figura 6</label>
					<caption>
						<title>Esquemas de uso en planta de las viviendas.</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-6" xlink:href="IC-74-566-e450-gf6.png"/>
					<attrib>Dibujos del autor.</attrib>
				</fig>
				<p>La edad de los usuarios (hombres y mujeres) var&#xed;a entre 32 y 45 a&#xf1;os, con una media de 39. No existen diferencias significativas de edad entre los F y los C. Las familias F y C tienen entre uno y dos hijos de media. Estos n&#xfa;meros refutan la idea -ampliamente compartida entre los usuarios C-, de que las viviendas flexibles s&#xf3;lo son apropiadas para familias sin hijos o j&#xf3;venes solteros. La composici&#xf3;n de ambos grupos es muy similar salvo por un dato importante: los hijos de las familias C, que tienen 11 a&#xf1;os de media, son significativamente mayores que los hijos de las familias F (4 a&#xf1;os de media).</p>
				<p>Por otra parte, la mayor&#xed;a de las familias C (7/9) ya ten&#xed;an hijos antes de llegar al edificio, mientras que la mayor&#xed;a de las familias F a&#xfa;n no ten&#xed;an hijos al instalarse en las viviendas. Este dato indica que la presencia de hijos indujo a los usuarios a convencionalizar sus viviendas desde el principio. Por el contrario, las familias F decidieron vivir con las caracter&#xed;sticas flexibles de las viviendas antes de tener hijos, y m&#xe1;s tarde, una vez que estos nacieron, no consideraron necesario perderlas. </p>
				<p>Es importante se&#xf1;alar diferencias en el nivel educativo de los propietarios: los F promedian una diplomatura, mientras que los C promedian estudios de segundo grado. Esto es, la mayor&#xed;a de propietarios F fue a la universidad, y casi ninguno de los C tiene estudios universitarios. Tambi&#xe9;n se registraron los trabajos de sus padres para explorar los antecedentes familiares de cada usuario: en el caso de los padres de los propietarios F, 10 de 15 (de algunos de ellos no conseguimos datos) tuvieron un trabajo cualificado, por s&#xf3;lo 2 de 15 en el caso de los progenitores de los propietarios de las viviendas C.</p>
			</sec>
			<sec id="sec3.3">
				<label>3.3.</label>
				<title>Llegada de los usuarios al edificio</title>
				<p>Todas las familias consultadas se mudaron al edificio entre 2004 y 2007. Lo hicieron principalmente en dos grupos, correspondientes a dos procesos de adjudicaci&#xf3;n organizados por la EMVS en 2004 y 2006. En la primera adjudicaci&#xf3;n lleg&#xf3; una clara mayor&#xed;a de familias C (6/9), mientras que en la segunda las familias F fueron mayor&#xed;a, en la misma proporci&#xf3;n. Esta situaci&#xf3;n puede explicarse sencillamente por el hecho de que las familias que llegaron en primer lugar no conoc&#xed;an c&#xf3;mo eran sus viviendas; sus elementos flexibles fueron una inaceptable sorpresa para muchos de ellos, que decidieron sustituir los tabiques m&#xf3;viles por otros fijos. Por su parte, las familias llegadas en la segunda adjudicaci&#xf3;n pudieron hablar con los primeros, ya residentes en el edificio, antes de ejecutar su opci&#xf3;n de compra. Es decir, los llegados en el segundo grupo pudieron conocer las caracter&#xed;sticas especiales de las viviendas. Al comprar, estaban aceptando la flexibilidad.</p>
				<p>Entre las razones por las que decidieron comprar las viviendas, las m&#xe1;s frecuentemente mencionadas por los entrevistados F y C fueron el precio y la ubicaci&#xf3;n. Para la gran mayor&#xed;a (F: 8/9; C: 9/9), la flexibilidad no influy&#xf3; en la compra de la vivienda, y s&#xf3;lo fue un factor importante a la hora de decidirse a comprar para una familia. Adem&#xe1;s, s&#xf3;lo esta familia respondi&#xf3; haber comprado su piso <italic>por</italic> su flexibilidad. Todos los dem&#xe1;s, F y C, compraron su vivienda <italic>a pesar de</italic> su planta flexible.</p>
				<p>Como era esperable, la mayor parte de los C tuvieron una mala primera impresi&#xf3;n de sus viviendas. Cito el relato de la mujer del apartamento Jc3: <italic>&#x201c;El d&#xed;a que nos la adjudicaron y nos dijeron que era &#xe9;sta, vinimos aqu&#xed; y hab&#xed;a un guarda de seguridad que nos ense&#xf1;&#xf3; las casas, y yo estuve casi tres d&#xed;as llorando. No es lo que te esperas. Estaba todo abierto, todo di&#xe1;fano, yo ten&#xed;a una ni&#xf1;a peque&#xf1;a y nos quedamos un poco parados.&#x201d;</italic>
				</p>
				<p>Por el contrario, la mayor parte de los F tuvieron una buena impresi&#xf3;n. En palabras de la propietaria de la vivienda Cf3: <italic>&#x201c;&#xbf;T&#xfa; has visto la pel&#xed;cula &#x2018;Ghost&#x2019;? &#xbf;Has visto la casa que tienen, que era como un garaje? A m&#xed; me ha gustado mucho siempre ese estilo de casa.</italic> -&#xbf;El estilo loft?- <italic>Eso es; hacer las habitaciones con muebles pero nunca con paredes y cerrarlas. El poderte mover, el no tener paredes.&#x201d;</italic>
				</p>
			</sec>
		</sec>
		<sec id="sec4">
			<label>4.</label>
			<title>Uso de la planta flexible</title>
			<sec id="sec4.1">
				<label>4.1.</label>
				<title>Configuraci&#xf3;n especial de las viviendas</title>
				<p>Las nueve familias del grupo C rigidizaron la planta de sus viviendas al sustituir los tabiques plegables por otros fijos de obra o cart&#xf3;n-yeso. De ellas, 8 decidieron hacerlo desde el primer momento. 4 de las 9 vivieron en la casa con los tabiques m&#xf3;viles brevemente durante las reformas, y el resto nunca lo hizo. Las principales razones aducidas por las familias C para reformar sus casas son, por orden, la mala calidad ac&#xfa;stica y mec&#xe1;nica de los tabiques originales (8/9); su disconformidad con el concepto de la flexibilidad (4/9 dicen haber sustituido los tabiques &#x2018;por principio&#x2019;); la falta de seguridad para los ni&#xf1;os; y la dificultad que los tabiques m&#xf3;viles supon&#xed;an para amueblar la casa.</p>
				<p>Por su parte, s&#xf3;lo un tercio de las familias F decidi&#xf3; desde el primer momento mantener la planta flexible. La mayor&#xed;a, sencillamente, pospuso la decisi&#xf3;n porque no ten&#xed;an dinero en ese momento para la reforma, o porque decidieron emplearlo en la instalaci&#xf3;n o el cambio de otros elementos, como las ventanas y las persianas. Todos aquellos usuarios que vivieron con los tabiques m&#xf3;viles m&#xe1;s de seis meses han decidido mantenerlos. Este dato es importante: todos aquellos que, m&#xe1;s all&#xe1; de una primera opini&#xf3;n desfavorable, decidieron probar a vivir con los elementos flexibles, no han considerado cambiarlos tras m&#xe1;s de siete a&#xf1;os en el edificio.</p>
				<p>La mayor&#xed;a de las familias F han pensado alguna vez en cambiar uno o m&#xe1;s tabiques m&#xf3;viles por particiones fijas. 3 de 9 planean cerrar el dormitorio principal en el futuro, y dos consideran la posibilidad de instalar un tabique fijo entre el cuarto de estar y el dormitorio de los ni&#xf1;os. 3 familias han pensado en cambiar los tabiques originales por otros de mejor calidad, tambi&#xe9;n m&#xf3;viles, con mejor aislamiento ac&#xfa;stico y t&#xe9;rmico.</p>
				<p>Con respecto a los cambios de configuraci&#xf3;n espacial de las 9 viviendas flexibles: 2 no han sido nunca cambiadas. Sus propietarios escogieron una manera de organizar el espacio y lo han mantenido desde el principio. 3 han cambiado una sola vez, en respuesta a un cambio en las circunstancias familiares (<xref ref-type="fig" rid="f7">figura 7</xref>). 2 cambian a veces, para albergar reuniones o recibir visitas; 1 familia cambia la distribuci&#xf3;n semanalmente, diferenciando entre fines de semana y d&#xed;as de trabajo (<xref ref-type="fig" rid="f8">figura 8</xref>); y 1 cambia la distribuci&#xf3;n cada d&#xed;a (<xref ref-type="fig" rid="f9">figuras 9</xref> y <xref ref-type="fig" rid="f10">10</xref>).</p>
				<fig id="f7">
					<label>Figura 7</label>
					<caption>
						<title>Evoluci&#xf3;n de la vivienda Cf3.</title>
						<p>antes de tener hijos (izq.); actualmente (centro); en el futuro, cuando los hijos alcancen la adolescencia</p>
					</caption>
					<graphic id="gra-7" xlink:href="IC-74-566-e450-gf7.png"/>
				</fig>
				<fig id="f8">
					<label>Figura 8</label>
					<caption>
						<title>Planta de la vivienda Kf3 entre semana (izquierda); y durante los fines de semana (derecha).</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-8" xlink:href="IC-74-566-e450-gf8.png"/>
				</fig>
				<fig id="f9">
					<label>Figura 9</label>
					<caption>
						<title>Vivienda Lf3, los dormitorios se unen durante el d&#xed;a (izq.) para aumentar el espacio de juego y se separan por la noche (der.).</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-9" xlink:href="IC-74-566-e450-gf9.png"/>
				</fig>
				<fig id="f10">
					<label>Figura 10</label>
					<caption>
						<title>Dormitorios unidos en la vivienda Lf3.</title>
					</caption>
					<graphic id="gra-10" xlink:href="IC-74-566-e450-gf10.png"/>
					<attrib>Imagen del autor.</attrib>
				</fig>
				<p>Las modificaciones espaciales que los usuarios realizan con los tabiques m&#xf3;viles son: apertura y cierre diario de la partici&#xf3;n entre dormitorio y sal&#xf3;n; apertura de este mismo tabique los fines de semana; apertura y cierre diario de la partici&#xf3;n entre el dormitorio de los padres y el de los hijos; desplazamiento diario de la cama de un hijo bajo la losa del pasillo; y ocasionalmente la uni&#xf3;n de dos habitaciones -excepto la de los padres- para fiestas y reuniones.</p>
				<p>Los argumentos empleados por los usuarios para explicar estos cambios son, por orden: evitar utilizar las escaleras para pasar de una habitaci&#xf3;n a otra; aumentar la sensaci&#xf3;n de amplitud durante el d&#xed;a; y mejorar la privacidad durante la noche. Por el contrario, 3 de los 5 F que no cambian actualmente la organizaci&#xf3;n espacial de sus viviendas explican que mover los tabiques complica el amueblamiento. Otro de estos propietarios no considera la necesidad de cambios a corto plazo y reserva las capacidades flexibles de la casa para los momentos en que la familia sufra cambios en su composici&#xf3;n. El &#xfa;ltimo usuario F, soltero en una vivienda de tres dormitorios, no cambia nunca la configuraci&#xf3;n del espacio porque tiene mucho m&#xe1;s del que necesita. </p>
				<p>En relaci&#xf3;n con los problemas de amueblamiento, s&#xf3;lo en la vivienda Kf3 se mueven los muebles al plegar y desplegar los tabiques. El propietario dice:</p>
				<disp-quote>
					<p>
						<italic>&#x201c;Hemos desarrollado una tendencia a no tener muchas cosas, porque hemos descubierto que si metemos muebles perdemos un poco la esencia de este piso. As&#xed; que a la hora de comprar todo intentamos que sea liviano o con ruedas; que podamos moverlo, o que los ni&#xf1;os lo puedan mover.&#x201d;</italic>
					</p>
				</disp-quote>
				<p>En total, aunque s&#xf3;lo 2 de las 18 familias cambian la forma de la casa diaria o semanalmente, 4 m&#xe1;s la han cambiado en el pasado y 3 planean hacerlo en el futuro, seg&#xfa;n el crecimiento de sus hijos y sus necesidades de autonom&#xed;a y privacidad. En total, 8 familias han aprovechado, aprovechan o planean aprovechar las caracter&#xed;sticas flexibles de sus viviendas.</p>
			</sec>
			<sec id="sec4.2">
				<label>4.2.</label>
				<title>Ventajas de la planta flexible</title>
				<p>Las ventajas de la flexibilidad, seg&#xfa;n los usuarios F, son:</p>
				<list list-type="order">
					<list-item>
						<p>Posibilidad de cambio (6/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Sensaci&#xf3;n de amplitud (5/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Continuidad espacial, fluidez, facilidad de circulaci&#xf3;n (4/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Acceso a los armarios desde el pasillo (1/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Facilidad de uso de los tabiques m&#xf3;viles (1/9);</p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Facilidad para la limpieza (1/9);</p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Utilidad del espacio bajo la losa del pasillo (1/9).</p>
					</list-item>
				</list>
				<p>Al hablar de la amplitud, la propietaria Ef3 dice: <italic>&#x201c;A m&#xed;, el tema de tabicar, al principio s&#xed;, pero ahora cada vez me gusta menos la idea, porque vecinos que lo han hecho ahora est&#xe1;n m&#xe1;s agobiados. (&#x2026;) El sal&#xf3;n por ejemplo, si lo cortas aqu&#xed; es muy peque&#xf1;o. La amplitud que tenemos nosotros no la tienen los vecinos que han tabicado&#x201d;.</italic> Esto es exactamente lo que buscaban los arquitectos, hacer grandes los peque&#xf1;os espacios de la casa (v&#xe9;ase apartado 2.1).</p>
				<p>El estudio realizado confirma que el proyecto flexible permite m&#xe1;s libertad en el uso de estas viviendas. Mientras que cada familia F ha organizado la suya de una manera diferente, m&#xe1;s de la mitad de las C han organizado y utilizan sus viviendas de la misma manera (figura 14). Una vez que los tabiques se fijan, se reducen las variaciones en el uso del espacio.</p>
				<p>Por otra parte, el estudio del uso que tanto F como C hacen de sus viviendas muestra que el espacio se aprovecha mejor en las viviendas flexibles que en las convencionalizadas. Hemos llamado S<sub>ua</sub> -superficie &#xfa;til de actividad- a la superficie de la casa utilizada para el desarrollo de actividades individuales o comunes a lo largo del d&#xed;a. La S<sub>ua</sub> media en las viviendas F es el 48% de la superficie &#xfa;til total de la vivienda, mientras que en las viviendas C es del 42%. Es m&#xe1;s, las familias F que m&#xe1;s explotan el espacio de su vivienda utilizan el 63%, el 58% y el 53% de su superficie &#xfa;til. Estas familias -respectivamente Lf3, Rf2 y Kf3, respectivamente- contaron con el consejo de un arquitecto al instalarse en el edificio. La diferencia entre la m&#xe1;xima S<sub>ua</sub> en viviendas F (63%) y viviendas C (49%) es del 14%, es decir, m&#xe1;s de 11 m<sup>2</sup> -el tama&#xf1;o de un dormitorio doble-, un valor a&#xf1;adido muy significativo en t&#xe9;rminos de uso y de rentabilizaci&#xf3;n de la vivienda, dados los precios del metro cuadrado en Madrid. En ninguna de las viviendas C la S<sub>ua</sub> sobrepasa el 50% de su superficie &#xfa;til.</p>
			</sec>
			<sec id="sec4.3">
				<label>4.3.</label>
				<title>Desventajas de la planta flexible</title>
				<p>Las desventajas de la flexibilidad, seg&#xfa;n los usuarios F, son:</p>
				<list list-type="order">
					<list-item>
						<p>Mala calidad y acabados de los materiales (5/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Aislamiento ac&#xfa;stico insuficiente; falta de privacidad entre habitaciones (4/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Tama&#xf1;o de las habitaciones cerradas, demasiado peque&#xf1;as (3/9);</p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>El espacio previsto para plegar los tabiques (1/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Exceso de altura libre en los cuartos, que encarece la calefacci&#xf3;n (1/9); </p>
					</list-item>
					<list-item>
						<p>Acceso a los armarios desde el pasillo (1/9); </p>
					</list-item>
				</list>
				<p>Aparte, las escaleras son un elemento muy criticado por ambos grupos de propietarios: 4 de 9 F y 6 de 9 C consideran que est&#xe1;n mal dise&#xf1;adas, son inc&#xf3;modas y peligrosas para los ni&#xf1;os. Las quejas m&#xe1;s amargas se refieren a este aspecto del proyecto. La idea de elevar la zona de servicio de la casa para guardar las camas bajo el forjado no ha sido un &#xe9;xito: s&#xf3;lo una de las familias utiliza ese espacio para tal prop&#xf3;sito.</p>
				<p>Por &#xfa;ltimo, todos los usuarios F han notado m&#xe1;s interferencias ac&#xfa;sticas entre las habitaciones de sus viviendas flexibles que en viviendas convencionales. Dos familias han cambiado sus h&#xe1;bitos para solucionar este problema: una pareja que acuesta a sus hijos con m&#xfa;sica para evitar que oigan la TV del sal&#xf3;n, y una pareja sin hijos que siempre se despierta y se acuesta a la misma hora para evitar problemas de sue&#xf1;o. Si embargo, esta falta de aislamiento ac&#xfa;stico no ha producido un cambio en las costumbres del resto de usuarios F. La se&#xf1;ora Lf3 lo explica as&#xed;: <italic>&#x201c;Es que los ni&#xf1;os han nacido aqu&#xed;, pr&#xe1;cticamente. Uno ha nacido aqu&#xed; y el otro vino muy chiquitito. Se han educado aqu&#xed; y est&#xe1;n acostumbrados a esto&#x201d;.</italic>
				</p>
			</sec>
			<sec id="sec4.4">
				<label>4.4.</label>
				<title>Vida en com&#xfa;n</title>
				<p>Hay una televisi&#xf3;n m&#xe1;s por casa, de media, en las viviendas C que en las viviendas F. El n&#xfa;mero de ordenadores es similar en ambos grupos, pero es interesante se&#xf1;alar que la mayor&#xed;a de estos son port&#xe1;tiles en el caso de los F y fijos en el caso de los C. Este dato es coherente con el hecho de que un tercio de los propietarios F realizan todo o parte de su trabajo en casa. Ninguno de los usuarios C utilizan su casa como lugar de trabajo. El uso de port&#xe1;tiles tambi&#xe9;n puede relacionarse con la movilidad y fluidez que los F perciben en sus casas. Otro dato que refuerza esta idea es que, mientras que en las viviendas C se concentra en el cuarto de estar, los usuarios F extienden su uso de manera general por toda la casa.</p>
				<p>Tambi&#xe9;n se verifica la dispersi&#xf3;n en el uso del espacio flexible al preguntar a los usuarios d&#xf3;nde juegan sus hijos. La mayor parte de ni&#xf1;os F juegan &#x201c;por toda la casa&#x201d;, mientras que los ni&#xf1;os C han jugado o bien en su habitaci&#xf3;n, o bien en el sal&#xf3;n.</p>
				<p>Los usuarios C tienden a desarrollar actividades de manera aut&#xf3;noma, mientras que los F dedican su tiempo libre en casa a actividades comunes. Por supuesto, esto se explica por la diferencia de edad entre los hijos C y F. Cuando m&#xe1;s j&#xf3;venes son, m&#xe1;s necesitan a sus padres. Parad&#xf3;jicamente, mientras que los F tienden a desarrollar sus actividades por toda la casa, los usuarios C suelen pasar el tiempo juntos en el sal&#xf3;n. Este dato es sorprendente, ya que aparentemente sustituyeron los tabiques flexibles para conseguir autonom&#xed;a espacial y ac&#xfa;stica en las habitaciones. Sin embargo, el reducido tama&#xf1;o de &#xe9;stas una vez cerradas (figura 15), empuja a los C a utilizar sobre todo el sal&#xf3;n -de ah&#xed; la menor S<sub>ua</sub> registrada en sus casas (v&#xe9;ase apartado 4.2).</p>
				<p>De hecho, los dormitorios se utilizan para actividades diurnas en dos tercios de viviendas F, por s&#xf3;lo un tercio de viviendas C. Recordemos que los dormitorios F son accesibles <italic>en enfilade</italic> por el nivel inferior de la vivienda, sin necesidad de utilizar el pasillo y las escaleras. Por otra parte, los dormitorios F pueden abrirse e integrarse con el resto de la casa, por lo que la percepci&#xf3;n del espacio es mayor, menos comprimida. </p>
			</sec>
			<sec id="sec4.5">
				<label>4.5.</label>
				<title>Balance de los a&#xf1;os vividos en el edificio</title>
				<p>Excepto un usuario F que hab&#xed;a vivido en una casa de campo previamente, todos los usuarios hab&#xed;an siempre vivido en pisos convencionales antes de instalarse en este edificio. Tanto en el caso de los C como de los F, m&#xe1;s de la mitad de los usuarios vivi&#xf3; en viviendas de alquiler antes de comprar estas viviendas. S&#xf3;lo uno de los usuarios F echa de menos la vida en un piso convencional. Por su parte, ninguno de los C lamenta haber perdido flexibilidad al reformar su casa.</p>
				<p>Gracias a este edificio, 9 de 11 usuarios F han descubierto que es posible vivir de una manera diferente, no convencional. Sin embargo, la mitad de los usuarios C no cree que esto sea posible: 2 rechazan la idea; 3 consideran que s&#xf3;lo los solteros y las parejas sin hijos pueden vivir de una manera no convencional, y 3 opinan que la arquitectura no tiene influencia en la manera de vivir. </p>
				<p>De manera general, los usuarios C piensan que la flexibilidad no es compatible con la presencia de hijos. Sin embargo, los datos muestran que las familias F y C tienen el mismo n&#xfa;mero de hijos. Como se describe en el apartado 3.2, una diferencia entre las familias F y C es la diferencia de edad entre sus hijos, lo que arroja una interesante duda. Hemos comprobado que estas viviendas flexibles son compatibles con los ni&#xf1;os peque&#xf1;os, pero &#xbf;qu&#xe9; ocurrir&#xe1; en la adolescencia, cuando demanden m&#xe1;s independencia? El hecho de que las familias C tengan adolescentes no es conclusivo, dado que sus viviendas fueron convencionalizadas cuando eran peque&#xf1;os. Ser&#xed;a interesante volver a evaluar las viviendas F una vez que los hijos hayan llegado a la adolescencia.</p>
				<p>Hay disparidad de opiniones con respecto a si la flexibilidad permite m&#xe1;s libertad al organizar la vida dom&#xe9;stica. Dos tercios de los F se muestran de acuerdo mientras dos tercios de los C no lo est&#xe1;n. 2 usuarios F opinan que los tabiques m&#xf3;viles permiten m&#xe1;s libertad para la familia, pero que al mismo tiempo limitan la autonom&#xed;a de cada individuo.</p>
				<p>Finalmente, la mayor&#xed;a de los entrevistados (dos tercios de los F y la mitad de los C) piensa que su vida ha mejorado en este edificio -este dato deber&#xed;a complacer a los arquitectos. Los habitantes de las viviendas F se interesan m&#xe1;s de manera general por la arquitectura tras vivir en este edificio. Por el contrario, s&#xf3;lo 2 de 9 usuarios C ha desarrollado un mayor inter&#xe9;s por la arquitectura.</p>
			</sec>
			<sec id="sec4.6">
				<label>4.6.</label>
				<title>Acerca de las fachadas y las zonas comunes</title>
				<p>En este apartado las diferencias son muy significativas. Mientras que a 9 de 13 usuarios F les gusta la imagen contempor&#xe1;nea del edificio en GRC visto, s&#xf3;lo a 2 de 10 C les gusta. Por el contrario, a 7/10 usuarios C les disgusta el dise&#xf1;o de la fachada, por s&#xf3;lo 2/13 usuarios F. La gran mayor&#xed;a de C considera el hormig&#xf3;n un material fr&#xed;o, poco apropiado para la arquitectura residencial -la mayor&#xed;a de los F no piensa as&#xed;-. Como vemos, las opiniones de los usuarios acerca de la imagen exterior del edificio son coherentes con su aprobaci&#xf3;n o su rechazo del concepto de la flexibilidad.</p>
				<p>5 de 9 propietarios F utiliza el patio, por ninguno de los C. Esta diferencia se extiende al uso que sus hijos hacen o han hecho del mismo: 4/5 familias F dejan que sus hijos jueguen en &#xe9;l, por s&#xf3;lo 3 de 8 familias C.</p>
				<p>La cuesti&#xf3;n acerca del vallado o no de la finca, muy pol&#xe9;mica dentro de la comunidad cuando se realizaron estas entrevistas, muestra tambi&#xe9;n diferencias significativas: la opci&#xf3;n de vallar ten&#xed;a el apoyo del doble de usuarios C que de usuarios F, mientras que la opci&#xf3;n de mantener la parcela abierta a la calle era la preferida por el doble de usuarios F que de usuarios C. Actualmente la valla est&#xe1; levantada, cerrando el paso a extra&#xf1;os.</p>
			</sec>
		</sec>
		<sec id="sec5" sec-type="conclusions|discussion">
			<label>5.</label>
			<title>Discusi&#xf3;n general y conclusiones</title>
			<p>Los resultados del estudio han sido sorprendentes. Existen dos grupos diferentes de usuarios en el edificio: aquellos, que hemos llamado F, que han aceptado estos problemas y mantienen la planta flexible, y aquellos -los C-, que eliminaron desde un primer momento los elementos que dan la flexibilidad y convencionalizaron sus viviendas.</p>
			<p>Las diferencias entre ambos grupos est&#xe1;n bien definidas y relacionadas con su nivel educativo y su <italic>background</italic> cultural; con la fecha de llegada al edificio; y con la presencia o no de hijos en ese momento. Los F tienen un mayor nivel educativo que los C; los F llegaron al edificio en una segunda fase de adjudicaciones, y por tanto pudieron conocer las caracter&#xed;sticas flexibles de las viviendas antes de comprarlas; y los F no ten&#xed;an hijos al instalarse -probablemente debido a su etapa universitaria-, por lo que no se sintieron obligados a juzgar la compatibilidad entre flexibilidad y vida familiar (como s&#xed; les ocurri&#xf3; a los C) sin haber probado sus virtudes y sus defectos. </p>
			<p>Cabe recordar que el enfoque de este estudio de evaluaci&#xf3;n es cualitativo y no estad&#xed;stico, dado que el de Carabanchel es un caso &#xfa;nico de viviendas flexibles, y que por tanto es dif&#xed;cil extraer conclusiones generalizables o extrapolables a otros proyectos y lugares. Sin embargo, los resultados del trabajo nos dan indicios v&#xe1;lidos relativos a las dos cuestiones principales que motivaron el estudio. Primero, <italic>&#xbf;permite la flexibilidad m&#xe1;s libertad en el uso del espacio dom&#xe9;stico y en la organizaci&#xf3;n de la vida privada?</italic> Y segundo, <italic>&#xbf;ser&#xed;a conveniente implementar de manera general las estrategias flexibles utilizadas en este proyecto en nuevas promociones de vivienda p&#xfa;blica?</italic>
			</p>
			<sec id="sec5.1">
				<label>5.1.</label>
				<title>M&#xe1;s libertad en el uso de la vivienda</title>
				<p>La respuesta a la primera pregunta es, indudablemente, s&#xed;. La evaluaci&#xf3;n muestra que las viviendas flexibles de Aranguren y Gallegos en Carabanchel permiten una mayor libertad de organizaci&#xf3;n y uso del espacio dom&#xe9;stico que aquellas del mismo edificio que han sido convencionalizadas (v&#xe9;ase apartado 4.2). Por otra parte, la superficie &#xfa;til se aprovecha considerablemente m&#xe1;s en las viviendas flexibles, hasta un 14% m&#xe1;s. Finalmente, las particiones plegables permiten una circulaci&#xf3;n m&#xe1;s directa y fluida entre las habitaciones, y producen un sentimiento positivo de amplitud, muy valioso e inusual dadas las limitadas dimensiones de la vivienda social en Madrid.</p>
				<p>De manera general, la propuesta flexible choca con la identificaci&#xf3;n del espacio dom&#xe9;stico como un entorno estable y seguro, m&#xe1;s que como el escenario din&#xe1;mico de una inc&#xf3;moda coreograf&#xed;a diaria<xref ref-type="fn" rid="fn5">
						<sup>5</sup>
					</xref> (<xref ref-type="bibr" rid="B16">16</xref>). Aun as&#xed;, la arquitectura del proyecto ha facilitado procesos de auto-organizaci&#xf3;n y comportamientos a priori inesperados. Los elementos introducidos para flexibilizar funcionan realmente, pero no de la manera prevista por los arquitectos. Los tabiques plegables no se utilizan generalmente para ampliar las habitaciones durante el d&#xed;a, sino para circular entre ellas <italic>en enfilade</italic>. El espacio bajo la losa del pasillo no se utiliza para guardar las camas durante el d&#xed;a, sino como un amplio espacio de almacenaje que ha permitido reducir el n&#xfa;mero de armarios y contenedores en las viviendas. Las distribuciones espaciales no suelen modificarse en ciclos diarios o estacionales, pero han servido para que cada familia F establezca una configuraci&#xf3;n &#xfa;nica, acorde con sus necesidades y sus peculiaridades.</p>
			</sec>
			<sec id="sec5.2">
				<label>5.2.</label>
				<title>Contraindicaciones de &#xed;ndole cultural</title>
				<p>Con respecto a la segunda hip&#xf3;tesis del estudio, los resultados son menos halag&#xfc;e&#xf1;os, dada la oposici&#xf3;n de la mitad de los usuarios a las caracter&#xed;sticas flexibles de las viviendas, y dados los problemas ocasionados por las condiciones de adjudicaci&#xf3;n utilizadas para esta promoci&#xf3;n.</p>
				<p>Por una parte, el estudio confirma algunos de los problemas funcionales previsibles en este proyecto flexible (v&#xe9;ase apartado 4.3): el insuficiente aislamiento ac&#xfa;stico entre habitaciones causado por la mala calidad de los tabiques instalados, y la incomodidad y las dificultades de amueblamiento causadas por su mecanismo de apertura y cierre. Un problema mayor, independiente del presupuesto de la obra, es el que plantean las escaleras, uno de los elementos clave del proyecto. La divisi&#xf3;n del piso en dos alturas conlleva incomodidades e inseguridad en el uso de las viviendas que no se ven justificadas por su uso real, dado que s&#xf3;lo una de las 18 familias estudiadas utiliza el espacio bajo el pasillo para guardar sus camas durante el d&#xed;a.</p>
				<p>Por otra parte, el estudio ha revelado que la flexibilidad, al menos de la manera en que se propone en este proyecto, est&#xe1; relacionada con ciertos problemas de &#xed;ndole cultural. Las razones del fuerte rechazo mostrado por la mitad de los usuarios entrevistados van m&#xe1;s all&#xe1; de los problemas funcionales expuestos. Como se ha explicado, las diferencias entre aquellos que han mantenido la flexibilidad y aquellos que optaron por convencionalizar sus viviendas se basan en la educaci&#xf3;n y el capital cultural de unos y otros. El rechazo al proyecto flexible es conceptual; es coherente con el hecho de que los propietarios C decidieran eliminar los elementos flexibles incluso antes de probar a vivir con ellos, y tambi&#xe9;n con sus opiniones, deseos y preferencias respecto de la imagen del edificio y el uso de los espacios comunes, por comparaci&#xf3;n a las promociones privadas que los rodean. Aunque los datos muestran que los F tienen tantos hijos como los C, estos siguen pensando que la flexibilidad no es compatible con una vida adulta y familiar.</p>
				<p>Esta cuesti&#xf3;n lleva a una interesante paradoja: la flexibilidad se plante&#xf3; conceptualmente para responder al mayor n&#xfa;mero de situaciones familiares, pero ha sido conceptualmente rechazada por la mitad de las familias. Las implicaciones sociol&#xf3;gicas son muy interesantes y quedan aqu&#xed; para futuras investigaciones, pero no pueden ocultar el principal problema de este proyecto: la falta de correspondencia entre el concepto arquitect&#xf3;nico y las expectativas de los usuarios. Dicho de otra forma, estas viviendas no responden a la idea de casa compartida por la mitad de ellos.</p>
				<p>M&#xe1;s all&#xe1; de la arquitectura, estos resultados subrayan las deficiencias del sistema de adjudicaci&#xf3;n ciega de viviendas de la EMVS (v&#xe9;ase apartado 3.1), que empuj&#xf3; a numerosas familias a comprar una vivienda que no les gustaba, ni entend&#xed;an, y lo m&#xe1;s importante, en la que no quer&#xed;an vivir. Este proyecto habr&#xed;a tenido un s&#xf3;lido &#xe9;xito si el sistema hubiera permitido a los adjudicatarios conocer y escoger conscientemente sus viviendas; si se les hubiera informado de sus caracter&#xed;sticas especiales; y si todo el proceso de compra e instalaci&#xf3;n en las mismas se hubiera acompa&#xf1;ado de informaci&#xf3;n t&#xe9;cnica y consejo sociol&#xf3;gico acerca de las posibilidades y las limitaciones ofrecidas por esta arquitectura. </p>
				<p>A pesar de estar limitadas tanto por la gesti&#xf3;n institucional del proyecto como por la radicalidad de su propuesta arquitect&#xf3;nica, las viviendas flexibles de Aranguren y Gallegos en Carabanchel son un ejemplo valios&#xed;simo del que tanto promotores como arquitectos tenemos mucho que aprender.</p>
			</sec>
		</sec>
	</body>
	<back>
		<fn-group>
			<title>Notas</title>
			<fn fn-type="other" id="fn1">
				<label>
					<sup>1</sup>
				</label>
				<p>Entre 1995 and 2012, una media anual de m&#xe1;s 60,000 viviendas sociales fue introducida en el mercado espa&#xf1;ol de vivienda, un 20% de ellas en alquiler y un 80% en propiedad (<xref ref-type="bibr" rid="B4">4</xref>). S&#xf3;lo un 2.5% de los hogares espa&#xf1;oles pertenec&#xed;a al sistema de alquiler protegido en 2017. Este porcentaje es muy inferior al de Francia (16,8%), Reino Unido (17,6%) y los Pa&#xed;ses Bajos (30%) (<xref ref-type="bibr" rid="B5">5</xref>).</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn2">
				<label>
					<sup>2</sup>
				</label>
				<p>Este estudio, revisado y ampliado recientemente, forma parte de la tesis doctoral del autor le&#xed;da en 2015 (<xref ref-type="bibr" rid="B7">7</xref>).</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn3">
				<label>
					<sup>3</sup>
				</label>
				<p>Disciplina articulada en torno a los trabajos de Wolfgang E. Preiser (<xref ref-type="bibr" rid="B12">12</xref>).</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn4">
				<label>
					<sup>4</sup>
				</label>
				<p>Estancia de investigaci&#xf3;n predoctoral en el IPRAUS, laboratorio de la ENSA Paris-Belleville asociado al CNRS, Centre National de la Recherche Scientifique, financiada por la Universidad Polit&#xe9;cnica de Madrid (2012).</p>
			</fn>
			<fn fn-type="other" id="fn5">
				<label>
					<sup>5</sup>
				</label>
				<p>La dificultad para entender el hogar como un escenario cambiante ya fue descrita por Hans van der Heijden: <italic>&#x201c;Los experimentos sobre flexibilidad con n&#xfa;cleo e instalaciones de muros correderos parece que quieren dar respuesta, en el presente, a esos cambios futuros. La forma arquitect&#xf3;nica se disuelve. La identificaci&#xf3;n con un hogar sin forma no es f&#xe1;cil para nadie. Estas viviendas pueden ser imaginadas como una elecci&#xf3;n, pero no teniendo una validez general. Gerrit Rietveld y Truus Schroeder fueron felices con sus tabiques correderos porque representaban su forma de vida y porque estaban colocados en su casa de una manera natural. Sin embargo, el cambio de uso en una casa raramente es tan intenso&#x201d;</italic> (<xref ref-type="bibr" rid="B15">15</xref>). Mucho antes, Kant ya hab&#xed;a dicho que la libertad de la casa &#x201c;se despliega en lo estable, lo cerrado, y no en lo abierto ni lo indefinido&#x201d; (<xref ref-type="bibr" rid="B16">16</xref>).</p>
			</fn>
		</fn-group>
		<ref-list>
			<title>Referencias</title>
			<ref id="B1">
				<label>(1)</label>
				<mixed-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Schneider</surname>
							<given-names>T.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Till</surname>
							<given-names>J.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2005</year>
					<article-title>Flexible housing: opportunities and limits</article-title>
					<source>Architectural Research Quarterly</source>
					<volume>9</volume>
					<issue>2</issue>
					<fpage>157</fpage>
					<lpage>166</lpage>
					<pub-id pub-id-type="doi">10.1017/S1359135505000199</pub-id>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B2">
				<label>(2)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Schneider</surname>
							<given-names>T.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Till</surname>
							<given-names>J.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2007</year>
					<source>Flexible Housing</source>
					<publisher-loc>Amsterdam</publisher-loc>
					<publisher-name>Elsevier</publisher-name>
					<pub-id pub-id-type="doi">10.4324/9781315393582</pub-id>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B3">
				<label>(3)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Schneider</surname>
							<given-names>T.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Till</surname>
							<given-names>J.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2005</year>
					<source>
						<italic>Op. Cit.</italic>
					</source>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B4">
				<label>(4)</label>
				<mixed-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>L&#xf3;pez-Rodr&#xed;guez</surname>
							<given-names>D.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Matea</surname>
							<given-names>M.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2019</year>
					<article-title>Evoluci&#xf3;n reciente del mercado del alquiler de vivienda en Espa&#xf1;a</article-title>
					<source>Bolet&#xed;n Econ&#xf3;mico</source>
					<issue>3</issue>
					<fpage>14</fpage>
					<lpage>15</lpage>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B5">
				<label>(5)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Pittini</surname>
							<given-names>A.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Koessl</surname>
							<given-names>G.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Dijol</surname>
							<given-names>J.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Lakatos</surname>
							<given-names>E.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Ghekiere</surname>
							<given-names>L.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2017</year>
					<source>The State of Housing in the EU 2017</source>
					<publisher-loc>Brussels</publisher-loc>
					<publisher-name>Housing Europe</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B6">
				<label>(6)</label>
				<mixed-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Stevenson</surname>
							<given-names>F.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Rijal</surname>
							<given-names>H.B.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2010</year>
					<article-title>Developing occupancy feedback from a prototype to improve housing production</article-title>
					<source>Building Research &amp; Information</source>
					<volume>38</volume>
					<issue>5</issue>
					<fpage>549</fpage>
					<lpage>563</lpage>
					<pub-id pub-id-type="doi">10.1080/09613218.2010.496182</pub-id>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B7">
				<label>(7)</label>
				<mixed-citation publication-type="thesis">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Soler Montellano</surname>
							<given-names>A.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2015</year>
					<source>Flexibilidad y polivalencia: modelos de libertad para la vivienda social en Espa&#xf1;a</source>
					<comment content-type="degree">Tesis doctoral</comment>
					<publisher-name>E.T.S. Arquitectura, Universidad Polit&#xe9;cnica de Madrid</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B8">
				<label>(8)</label>
				<mixed-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Soler Montellano</surname>
							<given-names>A.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2015</year>
					<article-title>Housing Flexibility by Spatial Indeterminacy: The Case of the Casa de las Flores in Madrid</article-title>
					<source>Archnet-IJAR: International Journal of Architectural Research</source>
					<volume>9</volume>
					<issue>2</issue>
					<fpage>4</fpage>
					<lpage>19</lpage>
					<pub-id pub-id-type="doi">10.26687/archnet-ijar.v9i2.661</pub-id>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B9">
				<label>(9)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<collab>Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de Madrid</collab>
					</person-group>
					<year>2008</year>
					<source>Normas para la redacci&#xf3;n de anteproyectos</source>
					<publisher-loc>Madrid</publisher-loc>
					<publisher-name>EMVS</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B10">
				<label>(10)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Neumeyer</surname>
							<given-names>F.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1994</year>
					<source>The Artless Word: Mies van der Rohe on the Building Art</source>
					<publisher-loc>Cambridge, USA</publisher-loc>
					<publisher-name>The MIT Press</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B11">
				<label>(11)</label>
				<mixed-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Aranguren</surname>
							<given-names>M.J.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Gallegos</surname>
							<given-names>J.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2004</year>
					<article-title>Housing in Carabanchel</article-title>
					<source>El Croquis</source>
					<volume>119</volume>
					<fpage>232</fpage>
					<lpage>247</lpage>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B12">
				<label>(12)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Preiser</surname>
							<given-names>W.F.E.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Rabinowitz</surname>
							<given-names>H.Z.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>White</surname>
							<given-names>E.T.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1988</year>
					<source>Post-Occupancy Evaluation</source>
					<publisher-loc>New York</publisher-loc>
					<publisher-name>Van Nostrand Reinhold</publisher-name>
					<person-group person-group-type="editor">
						<string-name>
							<surname>Preiser</surname>
							<given-names>W.F.E.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Vischer</surname>
							<given-names>J.C.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2005</year>
					<source>Assessing Building Performance</source>
					<publisher-loc>Oxford</publisher-loc>
					<publisher-name>Elsevier</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B13">
				<label>(13)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Eleb</surname>
							<given-names>M.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Ch&#xe2;telet</surname>
							<given-names>A.-M.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1997</year>
					<source>Urbanit&#xe9;, sociabilit&#xe9; et intimit&#xe9;. Des logements d&#x2019;aujourd&#x2019;hui</source>
					<publisher-loc>Paris</publisher-loc>
					<publisher-name>&#xc9;ditions de l&#x2019;Epure</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B14">
				<label>(14)</label>
				<mixed-citation publication-type="report">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>L&#xe9;ger</surname>
							<given-names>J-M.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2010</year>
					<source>R&#xe9;novation de la cit&#xe9; Wagner, Mulhouse. Evaluation socio-architecturale de l&#x2019;operation Europan 5</source>
					<comment>Rapport de Recherche pour le GIP L&#x2019;Europe des projets architecturaux et urbains</comment>
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Guth</surname>
							<given-names>S.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>L&#xe9;ger</surname>
							<given-names>J.-M.</given-names>
						</string-name>
						<string-name>
							<surname>Trivi&#xe8;re</surname>
							<given-names>F.-X.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>2013</year>
					<source>Analyse-&#xe9;valuation de la cit&#xe9; Manifeste &#xe0; Mulhouse</source>
					<comment>research report for the Plan urbanisme construction architecture</comment>
					<publisher-loc>Paris</publisher-loc>
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>L&#xe9;ger</surname>
							<given-names>J-M.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1990</year>
					<source>Derniers domiciles connus. Enqu&#xea;te sur les nouveaux logements 1970-1990</source>
					<publisher-loc>Paris</publisher-loc>
					<publisher-name>Cr&#xe9;aphis</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B15">
				<label>(15)</label>
				<mixed-citation publication-type="journal">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Heijden van der</surname>
							<given-names>H.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1999</year>
					<article-title>On certainty and negotiation</article-title>
					<source>a+t</source>
					<volume>13</volume>
					<fpage>74</fpage>
					<lpage>81</lpage>
				</mixed-citation>
			</ref>
			<ref id="B16">
				<label>(16)</label>
				<mixed-citation publication-type="book">
					<person-group person-group-type="author">
						<string-name>
							<surname>Edelman</surname>
							<given-names>B.</given-names>
						</string-name>
					</person-group>
					<year>1984</year>
					<source>La maison de Kant: conte moral</source>
					<publisher-loc>Paris</publisher-loc>
					<publisher-name>Payot</publisher-name>
				</mixed-citation>
			</ref>
		</ref-list>
	</back>
</article>